• Documentación legal que no esté al dia

  • Lavado de dinero

  • Elegir una mala ubicación

  • Inquilinos problemáticos

  • No encontrar inquilinos

  • Pagar un mantenimiento cuando el apartamento esta cerrado

  • Reposición o mantenimiento interno del apartamento cada vez que salga un inquilino

  • Deterioro externo del edificio

  • Pagos impositivos anuales